Estrategia y Ejecución

ordenar dirección, reducir prioridades y mejorar la forma en que la organización funciona para llevarlas adelante.

Alineamos la estrategia con la forma de funcionar

Revisamos el punto de partida, clarificamos la dirección estratégica y definimos las prioridades que deben orientar a la empresa. A partir de ellas, ordenamos responsables, criterios y mecanismos de seguimiento para que la estrategia se traduzca en una forma de operar coherente y sostenible.
La intervención intensiva dura 5 semanas y trabaja sobre un horizonte de 90 días, con controles ejecutivos breves alrededor de los días 60 y 90.

Qué queda al finalizar la intervención

La intervención deja prioridades, responsables, hitos o KPI, dependencias, una cadencia de seguimiento y controles ejecutivos para comprobar el avance y cerrar el ciclo.

Prioridades y responsables

Prioridades definidas y responsables claros para conducir la ejecución.

Hitos o KPI

Referencias concretas para observar el avance.

Dependencias y cadencia

Dependencias identificadas y una cadencia de seguimiento

Corrección y controles ejecutivos

Primera corrección y controles breves para comprobar avance y cerrar el ciclo.

Qué hacemos

Revisamos el punto de partida, clarificamos la dirección necesaria y concentramos la ejecución en prioridades concretas.

Revisamos el punto de partida

Analizamos la situación actual de la empresa antes de definir el trabajo.

Clarificamos la dirección necesaria

Ordenamos hacia dónde debe concentrarse la empresa.

Seleccionamos 3–5 prioridades

Reducimos el foco a las prioridades que deben guiar el ciclo de ejecución.

Construimos el Mapa de Ejecución

Definimos el mapa y activamos el primer ciclo real de seguimiento.